Criar a un solo hijo es un reto, ¡pero imagina gestionar un hogar con 16! La familia Bonell, de Australia, es un ejemplo viviente de que la organización, el trabajo en equipo y mucho amor pueden hacer que un hogar numeroso funcione a la perfección. Con nueve niños y siete niñas de entre 10 y 35 años, su vida diaria es todo menos ordinaria.
Jeni y Ray Bonell gastan la increíble suma de $600 a la semana en comestibles para alimentar a su familia. Su lista de compras semanal incluye:
17 botellas de leche de tres litros
14 cajas de cereales
45 envases de yogur
Cuatro docenas de huevos
Los viajes al supermercado son un evento en sí mismos: Jeni necesita dos carritos y la ayuda de uno de los niños solo para llevar todo a casa.
Administrar una casa tan grande requiere una rutina bien estructurada. Lavar la ropa es un trabajo de tiempo completo, y Jeni lava tres cargas completas cada día . Para mantener todo organizado, los niños reciben tareas desde los ocho años, y aprender a cocinar es fundamental en este hogar. Jeni prepara comidas económicas que cuestan entre $2 y $10 por plato, lo que demuestra que alimentar a una familia numerosa no tiene por qué ser un gasto excesivo.
Aunque los Bonell son religiosos y asisten a la iglesia con regularidad, Jeni enfatiza que su numerosa familia no es solo resultado de la fe, sino una decisión que han asumido con todo el corazón. A pesar de sus apretadas agendas, ella y Ray siempre se dedican tiempo el uno al otro.
Los dos hijos mayores de Bonell ya están casados y han formado sus propias familias, lo que convierte a Jeni y Ray en unos orgullosos abuelos. A medida que su familia crece, también crece su amor, sus risas y su sentido de unidad.
¿Qué opinas de la vida en una familia tan grande? ¿Podrías convivir con ella? ¡Cuéntanos!



