Un incidente preocupante ocurrió en los Países Bajos cuando cientos de estorninos fueron encontrados muertos poco después de una prueba de 5G en La Haya, según informes de Galactic Connection. Se descubrieron alrededor de 150 cadáveres de aves en el parque Huijgens, lo que generó preocupación y especulación entre residentes locales y expertos.

Los testigos describieron una escena perturbadora, comparándola con la escena de un crimen. Los patos en la misma zona también mostraron un comportamiento inusual, escondiendo la cabeza bajo el agua o huyendo a diferentes lugares. Inicialmente, muchos sospecharon un brote de enfermedad, pero no se encontraron signos de infección, envenenamiento ni lesiones. Las aves parecían estar completamente sanas.

Algunos científicos y observadores creen que las muertes podrían estar relacionadas con la radiación de microondas 5G, que podría afectar negativamente el sistema cardiovascular de las aves. Los críticos argumentan que las microondas, supuestamente de baja potencia, utilizadas en 5G aún presentan riesgos biológicos, especialmente al ser absorbidas por animales pequeños.
El Dr. Peter Kälin, presidente de la ONG Médicos para la Protección del Medio Ambiente, advierte que la radiación electromagnética del 5G es fuertemente absorbida por la piel y podría aumentar significativamente el riesgo de cáncer. Señala que la longitud de onda utilizada durante la prueba coincidía con el tamaño del cuerpo de un estornino, lo que podría aumentar la vulnerabilidad de las aves.

Las aves muertas se están examinando en un laboratorio de investigación veterinaria en Wageningen. Las autoridades han restringido el acceso a la zona afectada del parque. Cabe destacar que también hubo informes de vacas con comportamiento errático en granjas holandesas tras la activación del 5G, un problema que cesó al desactivarse los transmisores. El debate sobre la seguridad del 5G continúa.