Muchas celebridades enfrentan problemas de salud, y Sylvester Stallone no es la excepción. De niño, tuvo dificultades para hablar debido a una lesión al nacer que le dejó parte del rostro paralizado. En un momento dado, los médicos sospecharon autismo, pero posteriormente descartaron el diagnóstico.

En 1979, Stallone y su entonces esposa, Sasha Czack, dieron la bienvenida a su segundo hijo, Sergio. De niño, a Sergio le encantaba la música y el dibujo, e incluso apareció brevemente en Rocky II . Sin embargo, era reservado y distante, lo que suscitó preocupación. A los tres años, a Sergio le diagnosticaron autismo.

Este diagnóstico lo cambió todo. Stallone se centró más en el trabajo, mientras que Sasha se dedicó por completo a cuidar de Sergio. Apoyó a organizaciones benéficas para el autismo y ayudó a su hijo a aprender palabras básicas pero significativas como «cerrar», «dar» y «abrir».

A pesar de sus esfuerzos, el matrimonio de la pareja terminó en divorcio. Aun así, Stallone siguió apoyando a Sergio tanto económica como emocionalmente. En una entrevista, admitió que, si bien no son muy cercanos, comparten una especie de amistad. Respeta la singular forma de ver el mundo de Sergio.

Tras la trágica muerte de Sage, el hijo mayor de Stallone, en 2012, el actor comenzó a visitar a Sergio y Sasha con más frecuencia. Ahora, con casi 40 años, Sergio lleva una vida tranquila con su madre. No tiene amigos cercanos ni un círculo social amplio, y su madre continúa protegiendo su privacidad de los medios.
