Después de días de silencio que encendieron la preocupación entre sus seguidores, Myrka Dellanos ha vuelto a mostrarse públicamente… pero lo ha hecho desde un lugar mucho más íntimo y vulnerable de lo que muchos esperaban.
La reconocida periodista había revelado recientemente que fue diagnosticada con cáncer de piel, una condición que no solo afectó su rutina, sino que llegó a infiltrarse en una zona delicada: su oreja y el oído. La noticia impactó de inmediato, especialmente por la forma directa en la que decidió compartirlo con quienes la siguen.
Tras el diagnóstico, fue sometida a una intervención quirúrgica en la que los médicos lograron retirar la lesión. Como parte del procedimiento, fue necesario realizarle un injerto de piel, iniciando así una etapa de recuperación que ahora ha decidido mostrar sin filtros.
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En sus redes sociales, Myrka reapareció con una imagen que no pasó desapercibida: se le veía con una curación visible en el oído, reflejo claro del proceso que está atravesando. Junto a esa imagen, compartió palabras cargadas de fe y alivio, asegurando que todo había sido removido y confiando en que la enfermedad no regrese.
Pero lo que realmente ha llamado la atención llegó después. En un video reciente, la presentadora mostró una faceta completamente distinta: lejos de la fortaleza habitual que proyecta, habló abiertamente de su debilidad física. Confesó que decidió volver al gimnasio como parte de su recuperación, aunque el resultado no fue el que esperaba.
“Hoy me sentí débil”, admitió, dejando ver que su cuerpo todavía está en proceso de adaptación tras la operación y los problemas de salud que ha enfrentado en los últimos meses. Aun así, su mensaje no fue de derrota, sino de transformación. Explicó que, aunque no se siente igual que antes, percibe este momento como el inicio de algo nuevo en su vida.
Además, compartió un dato que añade una capa más de preocupación a su proceso: los médicos le advirtieron que este tipo de cáncer puede reaparecer en aproximadamente un 40% de los casos. Una cifra que la ha llevado a tomar medidas concretas para cuidarse más que nunca.
Entre los cambios que ha comenzado a implementar están ajustes en su alimentación —reduciendo el azúcar y aumentando la proteína—, así como una disciplina estricta en el uso de protección solar y el fortalecimiento de su sistema inmunológico.
A pesar de todo, hay algo que se mantiene firme: su actitud. Myrka ha insistido en que, aunque el proceso no ha sido fácil, su fe y su fortaleza emocional están más presentes que nunca. Para ella, este momento no solo representa una recuperación física, sino también una oportunidad para reinventarse.
Su reaparición no ha sido simplemente una actualización de salud… ha sido una ventana a un proceso real, lleno de altibajos, donde la vulnerabilidad y la esperanza conviven en cada paso.
Y mientras continúa su recuperación, deja claro que hay batallas que no se ven… pero que transforman todo desde dentro.