La alfombra roja de Cannes volvió a llenarse de estrellas internacionales, flashes y glamour, pero esta vez hubo un detalle imposible de ignorar: el acento español dominó por completo el ambiente del festival. Y gran parte de la atención terminó concentrándose en Javier Bardem y Vicky Luengo, que aterrizaron en la Croisette convertidos en los grandes protagonistas del esperado estreno de El ser querido, la nueva película de Rodrigo Sorogoyen.
La expectación alrededor del proyecto llevaba meses creciendo, pero nadie imaginaba el impacto que provocaría su presentación oficial en Cannes. Desde primeras horas del día, periodistas, fotógrafos y profesionales de la industria comenzaron a hablar del filme como una de las propuestas más intensas y emocionalmente incómodas de toda la competición oficial.
Y buena parte de esa atención tiene que ver con la brutal química interpretativa entre Javier Bardem y Vicky Luengo.

La película, dirigida por Rodrigo Sorogoyen y escrita junto a Isabel Peña, gira alrededor de una relación profundamente rota entre un padre y una hija que vuelven a encontrarse después de años de distancia emocional. Bardem interpreta a Esteban Martínez, un prestigioso director de cine marcado por un pasado oscuro y por una personalidad manipuladora que intenta reconstruir el vínculo con Emilia, su hija, interpretada por Victoria Luengo.
Pero lo que parecía un simple drama familiar termina convirtiéndose en una historia mucho más incómoda y emocionalmente asfixiante.
La trama se desarrolla durante el rodaje de una película en Fuerteventura, un escenario donde empiezan a reaparecer heridas del pasado, silencios acumulados y tensiones que nunca llegaron realmente a desaparecer. A medida que avanza la historia, la relación entre ambos personajes se vuelve cada vez más intensa y perturbadora.
Uno de los aspectos que más comentarios generó en Cannes fue precisamente el arranque de la película. Sorogoyen decidió abrir la historia con una larguísima secuencia rodada prácticamente sin ensayos previos entre Bardem y Luengo, una escena emocionalmente explosiva que dejó impactados a muchos críticos presentes en la proyección.
Las primeras reacciones no tardaron en dispararse.
Algunos medios internacionales comenzaron a hablar de una de las interpretaciones más inquietantes y complejas de toda la carrera de Javier Bardem. The Guardian llegó incluso a describir su trabajo como uno de los papeles “más terroríficos” de su trayectoria por la manera en la que el personaje mezcla carisma, manipulación y vulnerabilidad emocional.
Mientras tanto, Victoria Luengo también se convirtió en una de las grandes sensaciones del festival. La actriz catalana, que atraviesa uno de los momentos más fuertes de su carrera, impresionó especialmente por la intensidad emocional con la que sostiene gran parte de la película frente a Bardem. Muchos críticos comenzaron ya a hablar de ella como una de las grandes figuras del nuevo cine español.
La llegada del equipo a Cannes provocó además una auténtica revolución mediática alrededor del cine español.
Este año, España logró una presencia histórica dentro del festival con varias películas compitiendo oficialmente, algo que muchos consideran una señal clara del enorme momento creativo que atraviesa actualmente la industria nacional. Y El ser querido terminó convirtiéndose en una especie de símbolo de ese fenómeno.
Durante la presentación oficial, Javier Bardem habló también sobre la masculinidad, las relaciones de poder y las heridas familiares que atraviesan la película. El actor reconoció que el personaje de Esteban representa a una generación de hombres incapaces de pedir perdón y profundamente atrapados en modelos emocionales tóxicos.
Sorogoyen, por su parte, explicó que quería alejarse del thriller puro para construir una historia mucho más íntima y dolorosa centrada en las relaciones humanas y en los silencios familiares que pueden destruir vidas enteras.

Las imágenes del estreno comenzaron rápidamente a inundar redes sociales. Bardem apareció elegante y relajado frente a los fotógrafos, mientras Vicky Luengo acaparó también muchísimas miradas durante la alfombra roja gracias a su presencia sofisticada y a la enorme expectación que ya genera dentro de la industria internacional.
Además, detrás del glamour habitual de Cannes empezaron a circular comentarios sobre la enorme intensidad emocional que habría marcado también parte del rodaje. Algunos periodistas especializados hablaban incluso de una atmósfera especialmente exigente dentro del set debido al tipo de historia que Sorogoyen quería construir entre ambos protagonistas.
Por ahora todavía es pronto para saber si El ser querido terminará llevándose alguno de los grandes premios del festival. Pero lo que ya parece claro es que la película consiguió exactamente lo que muy pocas logran en Cannes: convertirse en una de las historias de las que todo el mundo habla.
Y mientras las cámaras siguen persiguiendo a Bardem y Vicky Luengo por la Croisette, dentro del festival ya empieza a extenderse una sensación muy concreta: el cine español no llegó este año solo para desfilar por la alfombra roja, sino para convertirse en uno de los grandes protagonistas de Cannes.